Desde que las principales compañías de consolas de
videojuegos establecieron el formato de tienda electrónica, se abrió una puerta
enorme a aquellos grupos de personas que desarrollan juegos sin poseer el
capital suficiente como para lanzarlos en formato físico. De esta forma llegan
los desarrolladores independientes, o bautizados como “Indies”, que se abrieron
camino a través del mundo de los videojuegos en todas sus plataformas y que han crecido en estos
últimos 5 años.
La creatividad de los Indies al momento de crear juegos, y
que estos resalten de la amplia gama existente, han permitido que los usuarios
finales podamos disfrutar de verdaderas joyas y obras de arte que no nos está
entregando empresas más grandes. Experiencias en la jugabilidad que, en mi
opinión, pensé que se había extinto, y es aquí donde nace el motivo de este
artículo.
Desde ya hace muchos años que nos hemos visto estancados con
respecto a la creatividad de los videojuegos, entregándonos títulos con recetas
ya probadas y caladas, evitando al máximo innovar por el temor de la pérdida
monetaria para sus empresas, provocando así una monotonía en los videojuegos de
las dos últimas generaciones de consolas de sobremesa. Pero la llegada de estos
grupos de independientes, sin temor a perder, y sin ningún vínculo con
empresas, deciden comenzar a desarrollar juegos que no cumplen con los
estándares propuestos por estas enormes empresas, donde la calidad gráfica era
sinónimo de buen juego, donde la saturación de cinemas era sinónimo de buen
desarrollo narrativo. Llegan para cubrir y satisfacer esa hambre de novedad,
esa necesidad imperante de jugar a algo nunca visto, o que dejó de ver hace ya
más de 20 años atrás. Alguna vez pensamos en jugar un juego de 8 bits en una
resolución de 1080? O controlar un juego dibujado enteramente en lápiz grafito?
Los Indies lo hicieron, y gustaron.
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| Gunman Clive, un juego en el que eres un vaquero o un ¿Pato? |
Por eso no es de sorprender ver títulos Indies, desarrollados
por 4 o 5 personas, que han provocado ventas millonarias en las plataformas en
las que fueron publicadas, ejemplos tales como Gunman Clive (que a propósito,
sacó ya su secuela), un vaquero dibujado enteramente en lápiz grafito, o
SteamWorld Dig, un juego estilo Metroid (me rehúso a usar el término
Metroid***ia) que nos sumerge en las profundidades de la tierra, o Minecraft,
cuya temática pixeleada de construcción y exploración llamó la atención de
Microsoft (ahora dueño). Pero no solo en consolas hemos visto tal efecto, los
dispositivos móviles vieron esta revolución de la mano de Angry Birds, Flappy
Bird, Candy Crush, Evoland, entre otros.
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| La pelea ha comenzado!! |
Estamos en una generación donde los juegos Triple A ya no nos
está llamando la atención, donde si nos ponemos a contar los juegazos del año,
no llegamos ni al número 3, donde vemos como la decadencia a obligado a estas
empresas a caer en Remakes y en sobreexplotación de sus títulos.
Que pasa? En mi opinión es que esta falla en los juegos se
debe a un factor, factor que domina el mundo: el dinero. Para que arriesgarse?
Si este FPS me entrega las cifras que quiero? Si este RPG me da el ingreso que
necesito? Lo único que espero, y es de corazón, que los Indies sigan sacando juegos que logren estimular ese
lado que nos hace falta desde hace ya tiempo, que puedan seguir cubriendo esa
necesidad. Por eso, de forma personal, le he dado mayor relevancia a los Indies
en estos últimos tiempos, y que recomiendo que les den una oportunidad si aun
no les convence, no se arrepentirán.









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